Los senadores demócratas pregonan a bombo y platillo su alegación de que el proyecto de ley que discute la Comisión de Finanzas de ese foro para reformar el sistema nacional de servicios médicos aparentemente reducirá el déficit federal durante los próximos 10 años. Pero esa alegación es, en el mejor de los casos, incierta.
La evaluación fue generada por la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO), la organización legislativa oficial no partidista que lleva las cuentas, aunque con suficientes modificaciones que plantean muchas dudas.
``Todos esos pronósticos están sujetos a un nivel sustancial de incertidumbre'', escribió el director de la CBO, Douglas Elmendorf, en su análisis de la propuesta original de la Comisión de Finanzas del Senado.
Cualquier cálculo del costo de un proyecto de ley específico durante determinado tiempo está sujeto a las variables normales --cambios en el comportamiento de los consumidores, condiciones económicas y nuevas leyes-- pero en este caso hay otra: la Comisión, que esta semana comenzó a debatir y revisar el proyecto de ley, está elaborando un marco conceptual, no un verdadero proyecto de ley.
Incluso cuando el panel realice la votación final, probablemente la semana próxima, lo más seguro es que no tenga una redacción de ley, lo que dificultará mucho que la CBO ofrezca un pronóstico realista de costos.
La mayoría de las comisiones del Congreso trabajan a partir de borradores de los proyectos de ley. Pero ese no es el caso de la Comisión de Finanzas, donde los senadores dicen que los detalles jurídicos del complejo documento sobre los servicios médicos por lo general son difíciles de entender.
``No soy abogado'', dijo el senador Kent Conrad, demócrata por Dakota del Norte. ``Una razón clave de que esta Comisión redacte sus proyectos de ley en inglés claro es que sus miembros puedan entenderlos y que, por consiguiente, el público también los entienda''.
No obstante, la falta de redacción jurídico añade otra capa de incertidumbre a un proceso que ya es poco claro.
``La revisión de esa redacción puede afectar significativamente el análisis'', señaló Elmendorf.
La cuestión del costo es crucial. El presidente Barack Obama prometió al Congreso y al país que su plan no añadiría ``ni diez centavos al déficit, tanto ahora como en el futuro''. El gobierno tiene previsto acumular un déficit de $9 billones durante la próxima década, según los cálculos oficiales.
Cualquier conclusión de la CBO de que la reforma de los servicios médicos hace aumentar esa cifra probablemente mate el esfuerzo. La principal versión que estudia la Cámara contempla que el déficit aumente en $239,000 millones al déficit en 10 años, según cálculos de la CBO. Esta es una de las razones que explican que el Senado esté buscando otros enfoques.
La CBO consideró que la propuesta del borrador original presentado por el presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, Max Baucus, costaría $774,000 millones en 10 años, y Baucus calcula que los cambios realizados hasta ahora le han añadido $28,000 millones más.







